Los videojuegos.
Parece increíble, pero los potenciales consumidores de videojuegos son los hombres de entre 18 y 35 años. A mi me ha sorprendido este dato, porqué siempre he visto a los adolescentes como los más viciados. Creo sinceramente que este dato se sustenta gracias al nulo o escaso poder adquisitivo de los “teenagers”.
Yo no diría que los videojuegos son malos, en exceso quizá si, todo depende del tiempo de exposición a ellos. Fomentarán el sedentarismo y individualismo si los padres de los niños permiten que estén enganchados todo el día. Los videojuegos que transmiten unos valores poco acertados, están debidamente catalogados según las edades recomendadas. Tanto padres como maestros debemos esforzarnos por educar a los más jóvenes en un uso moderado de esta nueva tecnología.
Y ahora la gran duda, ¿como coger lo mejor de los videojuegos y adaptarlo a la educación, a las clases, al aula? Tarea difícil. Lo que está claro es que debemos aprender que es lo que engancha a los más pequeños a este invento, y saber aprovecharlo.
Sin ir más lejos, hará cosa de una par de días, uno de mis alumnos de 2º de Primaría llegó al vestuario de la escuela dónde trabajo con una PSP. En vano fueron mis intentos por controlar la masa de niños que se agolpaban alrededor de Félix, todos querían ver, tocar y jugar con aquella consola, y nadie se acordaba ya de que debían cambiarse para salir a nadar. Play Station 1 – Carlos 0!
Algunas veces como monitor deportivo, si he utilizado técnicas de animación similares a las que plantean videojuegos que conozco, y han surgido efecto. Pero veo muy complicado plasmar esas técnicas en un aula, y con una materia en concreto. Todo será cuestión de comerse el coco, ¿no?
Videojuego Seleccionado: Risk

Mis argumentos para la elección de Risk se basan en la propia experiencia. Este videojuego (también disponible como juego de mesa) me aporto inconscientemente unos conocimientos sobre la Geografía Mundial. Y es que sin este juego no sabría situar el Territorio del NorOeste, Kamkatcha, Siam, Alberto o muchos otros puntos en el Mapamundi. Mi contínua interacción con este tablero virtual, me ha permitido tener consciencia sobre las dimensiones y las siluetas de los continentes entre otros aspectos.
Aunque es un juego bélico, no se ve representada ninguna situación violenta, cosa que creo favorece a los alumnos. No se ven armas en el juego, puesto que el mecanismo de batalla se simula mediante el resultado de una tirada de dados.
